Ya sabéis que esta semana he empezado a vivir con una nueva familia, y la verdad es que hasta ahora va muy bien; como en todas las casas, esta no es excepción y por supuesto, tienen sus rarezas. Con los niños voy haciéndome poco a poco, o mejor dicho, voy dejando que se hagan a mi. Llevo sólo 3 días trabajando y ya hago todo lo que tengo que hacer, las cosas van muy rápido, enseño, conduzco, limpio, cocino... Pero la verdad es que estos días de trabajo nada tienen que ver con la antigua familia.